¿Te cruje la mandíbula? Lo primero que debes saber es que el ruido no siempre es el problema.

Haz la prueba.

Abre la boca lentamente.

Ahora ciérrala.

¿Has oído un «clic»?

Si la respuesta es sí, tranquilo.

No eres el único.

De hecho, muchísimas personas notan un chasquido en la mandíbula durante años sin que eso signifique necesariamente que exista una lesión importante.

Y aquí aparece el primer error.

Pensar que más ruido significa más gravedad.

Nuestro cuerpo está lleno de sonidos.

Crujen los dedos.

A veces las rodillas.

En algunas personas también el cuello.

Y la mandíbula no es una excepción.

Entonces…

¿Cuándo debería preocuparme?

La respuesta cambia cuando ese ruido deja de venir solo.

Cuando aparece acompañado de dolor.

Cuando abrir la boca resulta difícil.

Cuando notas que la mandíbula se bloquea.

O cuando comer un bocadillo empieza a ser incómodo.

Ahí sí merece la pena investigar qué está ocurriendo.

Porque la articulación temporomandibular (ATM) trabaja mucho más de lo que imaginamos.

Habla contigo mientras lees en voz alta.

Mastica.

Bosteza.

Traga.

Incluso participa en pequeños movimientos que hacemos cientos de veces al día sin darnos cuenta.

Y, como cualquier otra articulación, puede volverse más sensible si las cargas superan su capacidad para adaptarse.

A veces el origen está en un episodio concreto.

Otras veces es la suma de pequeños factores.

Apretar los dientes.

Dormir peor.

Cambios en la alimentación.

Un aumento del estrés.

Dolor cervical.

No existe una única explicación para todas las personas.

Y precisamente por eso tampoco existe un tratamiento universal.

En algunos casos bastará con entender qué está ocurriendo y modificar ciertos hábitos.

En otros, la fisioterapia ayudará a recuperar movilidad, disminuir la sensibilidad de la musculatura y mejorar el funcionamiento de la articulación.

Lo importante no es hacer desaparecer un ruido.

Lo importante es recuperar una mandíbula que vuelva a trabajar sin limitar tu vida.

Porque muchas veces perseguimos el silencio…

Cuando lo que realmente necesitamos es recuperar la función.


¿Siempre hay que tratar un chasquido en la mandíbula?

No.

Si no produce dolor, limitación o bloqueos, muchas personas conviven con ese chasquido sin necesitar tratamiento.

Lo importante es valorar el conjunto: cómo se mueve la mandíbula, qué síntomas aparecen y cómo afectan a tu día a día.

En Kynesia estudiamos la ATM dentro de un contexto más amplio. Valoramos la propia articulación, la musculatura de la cara y del cuello, los hábitos diarios y la función. El objetivo no es eliminar un sonido, sino ayudarte a comer, hablar, bostezar y vivir con normalidad.


Bibliografía

  • American Academy of Orofacial Pain. Guidelines for Assessment, Diagnosis and Management of Temporomandibular Disorders. 
  • National Institute of Dental and Craniofacial Research. Información basada en evidencia sobre los trastornos de la ATM. 
  • Journal of Oral Rehabilitation. Revisiones sistemáticas sobre tratamiento conservador de la ATM. 
  • British Journal of Sports Medicine. Evidencia sobre el manejo conservador del dolor musculoesquelético. 

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