¿Qué es el hombro congelado? Síntomas, fases y tratamiento

¿No puedes levantar el brazo? Quizá sea una tendinitis…o no.

Hay personas que recuerdan perfectamente el día en que empezó.

No fue un golpe.

No fue una caída.

Simplemente… un día el hombro empezó a doler.

Al principio molestaba al coger algo de un armario.

Después costaba ponerse la chaqueta.

Y, casi sin darte cuenta, levantar el brazo por encima de la cabeza empezó a ser una misión imposible.

Si te sientes identificado, es posible que estés ante un hombro congelado, también conocido como capsulitis adhesiva.

Y no, no es lo mismo que una tendinitis del hombro.


¿Qué es exactamente un hombro congelado?

El hombro congelado es una alteración en la que la cápsula que rodea la articulación pierde elasticidad y se vuelve más rígida.

¿El resultado?

Cada vez cuesta más mover el brazo.

Y no solo porque duela.

Llega un momento en que el hombro simplemente no se mueve, aunque quieras.

Esa pérdida progresiva de movilidad es una de las características que lo diferencia de otros problemas del hombro.


¿Cuáles son los síntomas?

No todas las personas lo viven igual, pero suele empezar de forma muy parecida.

Primero aparece un dolor difuso, especialmente al mover el brazo o al dormir sobre ese lado.

Con el paso de las semanas comienza la verdadera protagonista del problema:

La rigidez.

Movimientos tan sencillos como:

  • Abrocharse el sujetador. 
  • Ponerse un abrigo. 
  • Peinarse. 
  • Alcanzar un estante. 

Empiezan a convertirse en un reto.

Y aquí aparece una frase que escuchamos mucho en consulta.

«No es que me duela moverlo… es que no puedo moverlo.»

Ese detalle es muy importante.


¿Por qué aparece?

La realidad es que no siempre conocemos la causa.

Sabemos que es más frecuente entre los 40 y los 65 años y que algunas enfermedades, como la diabetes, aumentan el riesgo de padecerlo.

También puede aparecer después de una cirugía o tras llevar el hombro inmovilizado durante varias semanas.

Pero muchas veces…

Simplemente aparece.

Y eso puede resultar desesperante para quien lo sufre.


Las tres fases del hombro congelado

Una de las cosas que más tranquiliza a los pacientes es entender que el hombro congelado evoluciona por fases.

1. Fase dolorosa

Es la más frustrante.

El hombro duele incluso en reposo y dormir puede convertirse en un problema.

Todavía existe movimiento, pero cada vez cuesta más.

2. Fase de rigidez

El dolor suele disminuir poco a poco.

Sin embargo, la movilidad continúa reduciéndose.

Es habitual sentir que el hombro está «bloqueado».

3. Fase de recuperación

La movilidad comienza a mejorar de forma progresiva.

Es un proceso lento.

Pero en la mayoría de los casos el hombro recupera gran parte de su función con el tiempo y el tratamiento adecuado.


¿Qué no deberías hacer?

Aquí hay un error muy frecuente.

Pensar que cuanto más fuerces el hombro…

Antes se recuperará.

Y no suele ser así.

Intentar vencer el dolor constantemente o realizar estiramientos muy agresivos puede aumentar la irritación en determinadas fases.

Cada momento del proceso requiere un tratamiento diferente.

Por eso una buena valoración marca la diferencia.


¿Cómo puede ayudarte la fisioterapia?

El objetivo no es solo aliviar el dolor.

También buscamos mantener la movilidad que todavía conserva el hombro y recuperarla de forma progresiva.

Dependiendo de la fase en la que te encuentres, el tratamiento puede incluir:

  • Ejercicio terapéutico. 
  • Terapia manual. 
  • Educación sobre la evolución del proceso. 
  • Trabajo de movilidad adaptado. 
  • Readaptación progresiva a las actividades del día a día. 

No existe un ejercicio mágico.

Lo importante es hacer el ejercicio adecuado… en el momento adecuado.


¿Cuánto tarda en curarse?

Probablemente esta sea la pregunta que más nos hacen.

Y la respuesta es:

Depende.

El hombro congelado suele evolucionar lentamente y la recuperación puede prolongarse durante varios meses.

La buena noticia es que la mayoría de las personas mejoran de forma importante con un tratamiento adecuado y una buena adherencia al ejercicio.

La paciencia, en este caso, forma parte del tratamiento.


Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo que una tendinitis?

No.

Aunque ambos problemas pueden provocar dolor en el hombro, el hombro congelado se caracteriza sobre todo por la pérdida progresiva de movilidad.

¿Necesitaré una operación?

La mayoría de los casos se tratan de forma conservadora. La cirugía queda reservada para situaciones muy concretas y siempre debe ser valorada por el especialista.

¿Puedo seguir haciendo deporte?

Dependerá del tipo de actividad y de la fase en la que te encuentres. En muchos casos es posible mantenerse activo adaptando los ejercicios.


No todos los hombros que duelen tienen el mismo problema

Ese es, probablemente, el mensaje más importante.

Dos personas pueden señalar exactamente el mismo punto del hombro…

Y necesitar tratamientos completamente diferentes.

Por eso, antes de empezar cualquier tratamiento, merece la pena saber qué está ocurriendo realmente.

En Kynesia Menorca realizamos una valoración individual para entender el origen del problema y acompañarte durante todo el proceso de recuperación, adaptando el tratamiento a la fase en la que se encuentra tu hombro.


Bibliografía

  • Kelley MJ, Shaffer MA, Kuhn JE, et al. Shoulder Pain and Mobility Deficits: Adhesive Capsulitis. Journal of Orthopaedic & Sports Physical Therapy (JOSPT). Clinical Practice Guideline. 
  • American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS). Información clínica sobre la capsulitis adhesiva. 
  • National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Guías de manejo del dolor musculoesquelético. 
  • International Association for the Study of Pain (IASP). Recursos sobre dolor y educación del paciente. 

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